osteopatía

La OSTEOPATIA en general, trata de restablecer cualquier pérdida de movilidad y/o funcionalidad de una o varias estructuras corporales (articular, muscular,  visceral, sacro-craneal) devolviéndoles, mediante manipulaciones y técnicas manuales, su correcto equilibrio.

 

Esta pérdida de movilidad y/o funcionalidad suele provocar en el organismo  distintas y variadas dolencias  y patologías, desde las afecciones más habituales como lumbalgia, contracturas, tendinitis,... hasta problemas digestivos, mareos, cefaleas, hernias de hiato,... sin olvidarnos de todos los problemas provocados por posturas incorrectas, movimientos repetitivos, y problemas emocionales y estrés que acaban por  manifestarse en cualquier parte de nuestro cuerpo.

 

Siempre se intentará buscar el origen de las disfunciones, que muchas veces no coinciden con la zona dolorida del momento. Por ejemplo, una falta de sensibilidad en un dedo puede venir provocada por un problema en la zona cervical que a su vez es debida a una adaptación de la columna, la cual es el resultado de una fibrotización del hígado originada por una hepatitis. Curioso, una hepatitis de hace años nos lleva a una parestesia en un dedo.

osteopatía  estructural

La osteopatía estructural, la más conocida, se centra sobre todo en el sistema ósteo-muscular. Una musculatura tensa, además de dolor, puede povocar, entre otras cosas, una falta de riego sanguíneo en la zona afectada con el consiguiente trastorno del tejido implicado (músculo, tendones, fascias, órganos, huesos, nervios,...) tanto en la zona dolorida como en zonas alejadas.